martes, 20 de noviembre de 2012

Tarta para chuparse los dedos

Cheesecake de nutella
Cheesecake de nutella, originalmente cargada por farandwell.

Música para acompañar (*)
(*) Si hay algo que no olvidaré será lo que ha pasado este fin de semana. Empezó con una tarta así de buena, llegó a la cumbre con esta canción y terminó con un sofá y una mantita muy a gusto

Ingredientes:
- 400 gramos de nutella
- 400-500 gramos de queso crema (nada de light, amigos, que os leo la mente)
- 60 gramos de azúcar glass
- 200 gramos de galletas tipo digestive
- 75 - 100 gramos de mantequilla sin sal derretida
- 50 gramos de avellanas tostadas (podemos picarlas nosotros o comprarlas ya trituradas)
- Una pizca de sal

Preparación:
Para elaborar esta deliciosa tarta empezamos por la base. Trituramos las galletas en un robot o bien con el mortero. Cuando están hechas casi polvo, añadimos la mantequilla derretida con una cucharada de nutella (yo la suelo desleir en la propia mantequilla para facilitar la labor) y 25 gramos de avellanas tostadas picadas. Mezclamos todo muy bien. Ha de quedarse hecho una pasta que luego se compacte. Si no conseguimos humedecer todas las galletas con la mezcla es cuestión de seguir echando mantequilla derretida de poco en poco.

Una vez que está conseguido es el momento de montar la base en el moldo. Yo uso uno desmontable tipo quiche que va de maravilla porque hace muy fácil el desmoldado y mejora la presentación. Extendemos la mezcla de galletas por todo el recipiente y vamos aplanando con una cuchara o una espátula hasta dejarlo todo de un grosor similar y con la parte de arriba lisa y plana. Lo reservamos.

Ahora vamos a por la crema. Para hacerla hay que mezclar con unas varillas eléctricas el queso crema con el azúcar y una pizca de sal. Una vez hecho, vamos añadiendo la nutella a cucharadas de poco en poco y batiendo cada vez. Nos quedará una crema dura pero fácil de trabajar. Probamos para ver cómo está de sabor y si nos gusta más dulce, añadimos azúcar glass al gusto y volvemos a trabajar. 

Una vez conseguida la textura y sabor adecuados montamos la crema sobre la base de galletas. Hay que hacerlo con cuidado para que quede bien lisa y de un grosor uniforme. Una vez listo, añadimos los otros 25 gramos de avellanas tostadas picadas por encima. La idea es que decoren la parte superior sin cubrirla entera y que le den un toque crujiente a la tarta. Ahora toca reposar. Debe estar en la nevera un mínimo de cuatro horas para que endurezcan, pero lo mejor es que esté al menos toda la noche... Si es que podemos resistirnos

Comentarios:
Absolutamente deliciosa. Así es esta tarta que vi en el blog de Pequerecetas, que es como un cerdo, de él se puede aprovechar todo... Pese a lo que pueda parecer no es nada complicada y, de hecho, lo más difícil es no sucumbir a la tentación de meterle la cuchara antes de que endurezca. La decoración con avellana fue una idea que saqué de esta misma receta preparada por Nigella Lawson (no os perdáis sus libros, si tenéis la oportunidad, echadles un ojo), que tiene un libro de platos hechos con nutella.

Os recomiendo encarecidamente que hagáis esta tarta y la compartáis porque yo la llevé al trabajo y fue destaparla y volar... De hecho, tengo que llevar otra porque hubo compañeros que ni la olieron. Vamos, que donde va, triunfa...

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