viernes, 1 de marzo de 2013

Tomates en su salsa

Tomates secos en aceite
Tomates secos en aceite, originalmente cargada por farandwell.


Música para acompañar (*)
(*) Oh yeah... No paro de cantar todas sus canciones desde hace dos semanas. Un concierto tuvo la culpa

Ingredientes:
- Un paquete de tomates secos, deshidratados. 
- Agua templada
- Aceite de oliva en abundancia
- Vinagre de vino al gusto
- Dos cucharaditas de azúcar
- Dos cucharaditas de sal
- Una cucharada sopera de orégano

Preparación:
Hidratamos los tomates secos en agua templada. Los tendremos cubiertos durante al menos diez minutos. Yo los tuve algo más de tiempo y no pasa nada. Lo interesante es que no estén duros.

Mientras tanto, prepararemos el bote donde se van a conservar. Lo primero es poner en un vaso una cucharada sopera de orégano junto con una o dos pequeñas de azúcar y una o dos pequeñas de sal. Lo hidratamos todo con el vinagre. Mi consejo es echar un buen chorro y rectificar al final.

Pasados unos cinco minutos, pasamos esta preparación al bote final donde envasaremos el resultado y añadimos aceite de oliva en abundancia. Tened en cuenta que los tomates tienen que quedar cubiertos de líquido. Removemos todo con fuerza (yo suelo cerrar el bote y agitar). Cuando los tomates se han hidratado, escurrimos de agua y los ponemos en el frasco. Cerramos, agitamos y guardamos. 

Podremos usarlos a partir del segundo día, pero cuanto más tiempo estén, más sabrosos quedarán. Recordad que los tomates en aceite quedan bien en ensaladas, pastas e incluso en sandwiches. Probadlo.

Comentarios:
Los tomates secos en aceite son una delicia. Si nos vamos al super a comprarlos embotados veremos que tienen un precio no prohibitivo, pero sí a tener en cuenta. Sin embargo, si los envasamos en casa, conseguimos ahorrarnos unos eurillos. 

Es verdad que los tomates deshidratados no son baratos tampoco, pero una bandeja de ellos cunde muchísimo. Otra cosa es hacerlos en casa, pero es trabajoso y caro porque hay que tenerlos en el horno a temperatura muy baja y durante horas.

A mí me encanta. Soy capaz de comérmelos 'a pelo' en un poco de pan de candeal, por ejemplo. Y siempre que puedo, los echo en la ensalada, o me hago pasta blanca con un refrito de ajo y un par de tomates en aceite cortados en dados. Está delicioso. Lo último fue hacerme un sandwich con ellos. Pronto os lo enseño.

Por cierto, que yo uso orégano para aromatizar, pero se puede usar cualquier otra hierba e, incluso, mezclar con otras especias: albahaca, tomillo, comino, pimienta, ajo... A vuestro gusto.

3 comentarios:

  1. No lo he probado nunca, pero me apetece hacerlo, mmm ñam.

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    Respuestas
    1. Yo me los llevo esta noche para cenar en la oficina en sandwich... Que sea de noche ya

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    2. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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Y tú... ¿ya lo probaste?

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