martes, 17 de febrero de 2015

Pure home energy

Barritas energéticas de orejonesBarritas energéticas de orejones de albaricoque, originalmente cargada por farandwell.

Música para acompañar (*)
Sia – Chandelier - Piano Version
(*) Otra de esas joyas que se encuentran en las versiones desenchufadas 

Los que hacéis bici o monte sabréis lo importante que es llevar comida para no quedarte sin gasolina a medio camino. En las tiendas especializadas encontramos muchos geles y chocolatinas especiales para estos menesteres. Lo más cómodo es hacer acopio de ellas y meterlas en el bolsillo antes de salir. Pero los que tenéis algún tipo de intolerancia alimentaria también sabréis la pequeña odisea que es encontrar alguna apta. Sobre todo si lo que evitáis es la lactosa.

Nosotros las encontramos gracias a Power Bar, High5 y 226ers. Unas saben mejor que otras, pero al menos están 'limpias'. Sin embargo, hace un tiempo quisimos dar una vuelta de tuerca al asunto y llevar 'nuestras' barritas. Fue después de ver este vídeo del canal de Global Cycling Net. Y nos pusimos a ello. Esta receta que os presento no es todavía la definitiva porque aún se desmigan mucho. Para comer en marcha sobre la bici no es lo mejor, la verdad. Aunque como yo todavía no estoy a ese nivel de soltar mucho las manos del manillar, no me importa.

Además, esta preparación de momento podría valer para que veáis que no es tan difícil hacer ciertas cosas con nuestras manitas... Y sin embargo, sí que es bastante más barato que asaltar la estantería de la tienda de deportes. No es magia. Son ganas de investigar y de invertir un poco de tiempo en conseguir la receta perfecta. Hay quien se hace hasta sus propios geles energéticos. Eso sí me parece un poco más complicado...

La lista del súper

- 120 militros de aceite de girasol
- 200 gramos de azúcar moreno
- Dos cucharadas de miel
- Una cucharada de mantequilla de cacahuete casera (opcional)
- Media cucharadita de extracto de vainilla
- 25 gramos de semillas de sésamo
- 25 gramos de pipas de girasol peladas
- 50 gramos de almendras crudas laminadas
- 50 gramos de pasas sultanas
- 50 gramos de orejones de albaricoque cortados en dados
- 200 gramos de copos de avena pequeños

Con las manos en la masa

Ponemos una cazuela al fuego con el aceite y mientras calienta, añadimos el azúcar moreno y la miel (también la mantequilla de cacahuete, si tenemos). Dejamos que se mezcle todo bien hasta tener una especie de sirope caliente. Echamos el extracto de vainilla y removemos. Una vez mezclado, es el momento de añadir las pasas, las almendras, las pipas y el sésamo. Damos unas vueltas y vertemos los orejones ya cortados. Dejamos que se mezcle todo bien y se empape del sirope a fuego suave. Cuando lo consigamos, añadimos la avena poco a poco hasta conseguir una masa densa y pegajosa.

En ese momento, apartamos del fuego y preparamos el molde en el que lo vamos a cocinar. Lo aconsejable es que sea uno desmontable y cuadrado. El tamaño recomendable es 25x15 centímetros. Ponemos papel de hornear para facilitar el desmoldado y echamos la masa. La nivelamos con ayuda de una espátula y la llevamos al horno, que estará caliente. Lo dejamos cocer a 180 grados unos 15 minutos. Pasado el tiempo, lo sacamos y lo dejamos enfriar antes de quitar el molde. Lo cortamos en barras del tamaño que más nos gusten y listo.


Consejos útiles

Como esta receta todavía se desmiga un poco, os aconsejo añadir menos cantidad de copos de avena, o añadir algo más de miel. Si, de todos modos, optáis por seguir los pasos al pie de la letra, hay una manera de solucionar este contratiempo. Nosotros envolvemos las barras en papel de aluminio y las congelamos. Las sacamos para irnos y cuando las vamos a comer, están más consistentes, pero no congeladas.

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