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01 marzo 2016

Molinetes para marearse de ricos

Molinetes de Anna OlsonMolinetes de Anna Olson, originalmente cargada por farandwell.

Música para acompañar (*)
Feeling Good - Ms. Lauryn Hill
(*) Brutaaaaaal, mucho feeling hay aquí, vamos con el día, la semana y el mes


Ahora que parece que por fin viene el frío es un buen momento para encender el horno. Y si hay algo fácil y resultón que se puede hacer en él, además del pescado, son las galletas. ¿A quien no le gustan? Las hay más o menos difíciles, con masas muy básicas y con mezclas casi imposibles. Pero si hay unas que nunca fallan son las de mantequilla. En este caso, más no es menos, cuanto mejor sea la calidad de la grasa, más ricas estarán. Aunque eso influya en el precio final.

21 noviembre 2012

Sopa moderna de cebolla

Sopa de cebolla
Sopa de cebolla, originalmente cargada por farandwell.


Música para acompañar (*)
(*) Ponámonos la boina y sintámonos como si caminásemos por Montparnasse de nuevo...

Ingredientes:
- Dos cebollas medianas (una por persona)
-  50-75 gramos de mantequilla (al gusto)
- Una cucharada de harina
- Un chorro de coñac
- Un vasito de vino blanco (mejor si es seco)
- Caldo de ave (casero, comprado o de pastilla)
- Sal
- Dos rebanadas de pan (mejor si es rústico)
- Queso gruyère rallado

Preparación:
Cortamos las cebollas (mejor blancas, aunque yo he usado moradas) en tiras finas y las ponemos en una cazuela al fuego con mantequilla. La cantidad de grasa dependerá de cómo se vaya haciendo. Es mejor empezar por poco e ir añadiendo según veamos. Tienen que pocharse poco a poco y coger un ligero color dorado. 

Una vez que están, añadimos la cucharada de harina y la tostamos. Inmediatamente después añadimos el coñac y damos un par de vueltas. Después hacemos lo mismo con el vino blanco. Dejamos que el alcohol se evapore con la ebullición. Llegados a este punto, vertemos el caldo de ave y dejamos que se haga todo junto durante 20 minutos. Pasado este tiempo, probamos y rectificamos de sal si es necesario.

Al tiempo que la sopa se hace, cortamos un par de rebanadas de pan y las tostamos al horno hasta que estén crujientes. Servimos la sopa en cuencos con el pan por encima, espolvoreamos queso gruyére rallado según nuestros gustos y gratinamos. A la mesa antes de que se enfríe... y bon appétit!

Comentarios:
Esta es una receta tradicional francesa que podemos encontrarnos en cualquier restaurante del país. Su origen está en el siglo XVIII y se consumía sobre todo en París, en la zona de Les Halles (que eran los mercados de la capital). Es una receta barata que con cuatro cositas consigue saciar el apetito de los comensales, pero a la vez es un manjar delicioso si nos esmeramos en la presentación y usamos un buen alcohol y un sabroso queso.

La receta me la recomendó un compañero a través de un artículo donde también nos habla de sus origenes, sus variantes y dónde podemos consumir buenos ejemplos en París. Os recomiendo que le echéis un vistazo porque da gusto leerlo, igual que todo lo que escribe.